Adolescencia

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Aquí se narran los años de secundaria de Pablo en el INEM, marcados por la amistad, el deporte y un destacado rendimiento académico. También se explora su relación con su hermano y las vivencias familiares en Paicol, donde las visitas al pueblo y las aventuras en el campo dejaron recuerdos imborrables.

El colegio (Sexto-Noveno)

Al ingresar al grado sexto en el colegio INEM, Pablo lo hizo junto a sus amigos del colegio: Chato, Jaiber y Juanchito. Sin embargo, Pablo quedó en la jornada de la tarde, mientras que sus amigos asistían en la mañana. 
Después de realizar algunas gestiones, Pablo logró ingresar al mismo salón que ellos, y juntos permanecieron hasta el grado noveno, momento en el que tuvieron que separarse debido a la elección de la especialidad.

Durante esta etapa, de sexto a noveno grado, Pablo continuó frecuentando la casa de su abuela, jugando con sus primos y visitando a sus tías. También jugaba fútbol con los amigos del barrio, ingresó al equipo de baloncesto del colegio y se destacó no tanto por su disciplina o comportamiento, sino por su buen rendimiento académico, especialmente por sus buenas notas.
El grado noveno fue su mejor año a nivel académico; tanto así, que Pablo asegura que su mamá aún conserva el boletín de notas de ese año.

En su hermano descubrió una compañía difícil de entender. Era una relación de amores y odios, como suele suceder entre hermanos. Cuando viajaban a Paicol, el municipio de donde es su madre, encontraba en esas fechas especiales —como el 24 y 31 de diciembre— en su hermano la mejor compañía, ya que en ocasiones sus padres no lograban viajar.

Junto a su hermano y sus primos, en el pueblo vivieron muchas aventuras. A veces iban a la finca de su tía Mechas, donde disfrutaban montar a caballo y realizar labores propias de la ganadería, como ordeñar y apartar el ganado.